¿Cómo vive un PAS, la Muerte de un Ser Querido?

Hace unos días les comentaba que mi abuela había fallecido un día posterior a la reunión PAS, la verdad es que fue un suceso que esperaba porqué días atrás había soñado que me visitaba y nos despedíamos, al igual como han sido las muertes de otras personas que he querido y he amado, persona muy cercanas a mí. Los días de la semana pasada, nos fueron otorgados para descansar y reflexionar un poco sobre nuestros errores y de cierta manera poder enmendarlos, muchos salen de vacaciones otros simplemente se queda a descansar en casa, algunos frecuentan amigos que hace tiempo no miran o visitan a familiares lejanos, cada uno vive como desea esas fechas, pero si algo es cierto es que el espíritu de ser mejor persona siempre está presente en un PAS.

Creo que Hablar de muerte es un tema muy duro y muy complejo, creo que pocas veces he hablado de esto solo con las personas que he tenido confianza, pero bueno ustedes son ya mi familia, siempre es bueno compartir un poco de lo que sentimos tal vez pueda ayudar al alguien más.

He de confesar que después de que supe que era PAS, entendí un poco más este proceso que llevaba en mi mente, esa nostalgia que tardo muchísimos años en desvanecerse hoy a día sé que jamás desaparecerá pero me ayudado a llevar el duelo de mi abuela de una forma más tranquila.

Mi historia comienza así:

Conocí a Diego cuando yo tenía 14 años, teníamos la misma edad ambos éramos muy adolescentes, él era amigo de mi primo y mi primo lo invito a casa a festejar el cumpleaños de mi hermano mayor, la primera vez que lo vi me enamore de él, lucia la mirada más hermosa que he visto en toda mi vida, él ni siquiera se percató de mi existencia. Durante 3 años jamás lo volví a ver.

Pasaron 3 años, yo había cumplido 17 años y como festejo fui con mi familia a Teotihuacán a comenzar un nuevo ciclo. En Teotihuacán venden unas piedritas y amuletos que puedes cargar de energía al subir a la pirámide, en esa ocasión mi cuñado me compro dos piedras, yo escogí las que más me gustaban ambas eran estrellas; una color rosa y la otra color azul, el vendedor de amuletos me explico que la rosada simbolizaba el amor, que la cuidara mucho porque el día en que la perdiera mi amor desaparecería, también me dijo que la azul cristalina significaba sabiduría y que la iba a necesitar muchísimo en los próximos meses, anudo ambas y me dijo que disfrutara el presente, me dio un abrazo y yo subí  los 238 escalones de la pirámide del Sol para cargarlas de energía.

Una semana después asistí a una fiesta en compañía de mi prima, no sé ustedes pero siempre suele sucederme que cuando no deseo ir algún lugar algo genial me sucede y cuando pienso que algo será espectacular no pasa nada fuera de lo normal. Pues esta era una de esas fiestas a las que no deseaba ir, mi madre me había castigado por un mes por salir con un chico que a ella no le agradaba (hoy doy gracias que me castigo y no me dejo verlo, gracias mami si lees esto), pero yo era adolescente y no entendía ni porque lo hacía, ella se sentí culpable y para hacerme sentir mejor de ordeno que fuese a la fiesta jajajaja

Ese día estábamos con un grupo de amigos de mi prima, era la primera vez que conversaba con algunos y con otros ya había cruzado dos palabras antes: Hola y Adiós. Estaba aburrida y comencé a voltear a todos lados buscando que hacer, sentí su mirada, él me estaba viendo, Diego estaba parado justo en la entrada de la fiesta, era él y me estaba mirando a mí. Justo en ese instante apareció Yanet, ella es mi amiga de toda la vida la conocí desde que éramos niñas (5 años de edad), llego a salvarme de la fiesta, me fui con ella a charlar le conté de lo terrible que había sido ese mes de castigo.

Fuimos a caminar y en el trayecto volvimos mirar a Diego, ella se detuvo y lo saludo (jamás imagine que se conocían, porque solo lo había visto una vez en mi vida), ella nos presentó a ambos, Diego le presento un amigo a ella y así comenzó todo. Esa fiesta ha sido una de las mejores de mi vida, recuerdo que bailamos hasta que nos cansamos, hablamos de nosotros y nos conocimos un poco, el me acompaño de regreso a casa y cuando me dejo en la puerta menciono que el recordaba ya alguna vez había entrado ahí, le conté que la primera vez que lo vi fue en la fiesta del cumple de mi hermano, pero no hablamos nada y ni siquiera me miro, a él le pareció muy lindo que desde los 14 fuese mi amor platónico.

Al día siguiente volvimos a salir, nos veíamos todos los días después de mis clases, de pronto ya éramos novios. Nunca olvidare la emoción que sentía cuando llegaba la hora de vernos, salía del colegio, llegaba a casa temprano, dejaba mis cosas en mi habitación y corría a verlo,  a mi mama le gustaba porque me tenía más controlada con el horario de llegada. Él siempre estaba afuera de casa esperándome o a veces iba por mí al colegio, hablábamos de muchas cosas de nuestra familia, amigos, lo que nos gustaba y lo que nos molestaba, nos reíamos, a veces nos enojábamos pero siempre nos extrañábamos.

Mi madre solo me permitía mirarlo una hora de lunes a viernes, los sábados podíamos  ir a fiestas pero debía llegar a casa no antes de las 00:00 horas y los domingos teníamos dos horas, mi madre era muy estricta con el horario y para ese entonces me molestaba que no me dejara pasar más tiempo con él, pero bueno también nos enviábamos mensajes y hablábamos por celular o nos marcábamos al teléfono de casa porque las llamadas eran más económicas.

Recuerdo que esos meses que pasamos juntos fueron de los más valiosos de mi vida, él fue mi primer novio formal, y también mi primera vez fue con él, fue al primer chico al que le conté mis sueños y mis temores, el único chico al que he amado cuando se enojaba es que hasta enojado se miraba guapísimo, pero cuando sonreía era increíble su alma estaba repleta de luz, muchas personas al igual que yo lo querían muchísimo, era muy fácil encariñarse con su ser. A veces pienso que él también era PAS, era tan noble.

No sé si lo siguiente que vaya a escribir sea muy mío o tal vez varios PAS han pasado por lo mismo, también lo sintieron como yo lo sentí. Un jueves 10 de diciembre del 2009, todo comenzó a cambiar, ese día nos vimos, pero fue diferente yo sentí que él se estaba despidiendo de mí, teníamos un lugar donde regularmente nos sentábamos y platicábamos hasta que pasaba la hora que mi madre me daba de tiempo para salir a verlo, ese día nuestro lugarcito estaba ocupado, había otra pareja ahí , entonces decidimos caminar, comenzamos a caminar sin rumbo, empezamos a recordar todo desde el inicio, cuando nos conocimos, nuestro primer beso, nuestra primer vez en todos los sentido, hablamos sin parar, como si el tiempo fuese a terminar y él se quedara sin decirme lo que sentía, lo feliz que estaba, fuimos a los lugares que más nos recordaban momentos. Comenzamos a caminar rumbo a mi casa, esta vez nos pasamos de los 60 minutos de siempre.

Llegamos a la puerta de mi casa, me dijo: Como la primera vez que nos conocimos aquí sana y salva en casa. Me dio un abrazo muy largo, me dio un beso en la frente y otro en los labios, me dijo que le había gustado mucho recordar la plática de ese día, que quería que siempre fuese esa chica a la que él había conocido rebelde y cariñosa, amable e inteligente, soñadora y humilde, me dijo que todo lo yo deseara lo podía realizar y que él siempre iba estar a mi lado para cuidarme y asegurarse de que lo cumpliera. Me dio otro abrazo, el abrazaba de una manera muy distinta cuando él me abrazaba todos mis problemas se me olvidaban, sentía que tenía todo lo que una chica de 17 años podía desear, el mejor novio, la familia más unida, las mejores amigas y bueno tenía la oportunidad de estudiar.

El daba abrazos con el corazón y besos que te fundían el ser, él fue mi gran amigo.

Quedamos de mirarnos el día sábado pero no pusimos hora ni lugar, solo fue una cita al aire, porque  ya era tarde y mi madre quería que entrara a casa, nos dijimos un te amo y cerré la puerta, sentí algo en mi corazón, la volví abrir y vi cómo iba caminando y se perdía entre las calles.

Ese día fui a la cocina, mi mama estaba molesta y yo no quería hablar, me puse a llorar y le dije que sentía que jamás lo volvería a ver, ella me dio un abrazo y me dijo que me fuese a estudiar para mi examen de contabilidad y calculo porque si lo reprobaba iba reprobar las materias, esa noche mi mente estaba muy perdida, estudie lo más que pude.

Llego viernes, fui hacer mi examen de cálculo, fui la última en entregarlo, saliendo del colegio fui con mis amigas a visitar a unos amigos que hacía días no veíamos, jugamos Xbox y cantamos canciones, después me fui a casa.

El día sábado 12 de diciembre me desperté, desayunamos, decidí poner un árbol de navidad y luces, pase más de medio día pensando en cómo colocarlas, y que la casa se mirara linda por la noche. Ese día Diego me envió un mensaje que decía Te amo, yo le respondí pero no sé si él pudo leerlo o jamás lo vio. Llego la tarde, no termine de poner las luces y decidí recostarme en mi cama, me dolía el corazón, era una especie de dolor emocional, empecé a llorar. Mi madre fue a mi habitación, me dijo que porque no había bajado a comer, y se di cuenta de mi estado, se asustó y me pregunta porque lloraba, yo solo le respondí que no lo iba a volver a ver.

Le daba miedo dejarme sola en casa entonces me pidió que la acompañara a visitar a mi abuela, fui con ella, pasamos justo enfrente de la casa de Diego, él vivía a 5 cuadras de mi casa, las luces estaban apagadas, el ya no estaba aquí entre nosotros.

Al llegar con mi abuela le dije  a mi madre que me sentía mal y que deseaba regresarme, ella no quería y yo prácticamente me fui, ella sabía que iría a casa a de Diego, para ese momento todos en mi casa ya sabían lo que había ocurrido menos yo, pero ninguno de mis familiares tenía el valor de decirlo. Camine rumbo a casa de Diego las calles se me habían eternas, justo al momento de dar la última vuelta tope a sus amigos, todos iban también camino allá, uno de ellos se acercó y me pregunto: ¿ya sabes lo que ha pasado?, yo le dije que no, el respondió; hubo un accidente y lamentablemente Diego murió.

Cuando llego el momento de ver su cuerpo fue demasiado desgarrador pero en mi inocencia ni siquiera era consciente de lo que había pasado, sentía como si a un estuviese ahí, frente a su cuerpo no podía llorar y tal vez muchas personas pensaron que no sentía nada grande por él, pero simplemente no podía llorar.

Esa noche cuando llegue a casa me puse muy mal mis padres se quedaron en mi habitación para tranquilizarme, todo estaba roto, estaba enojada con la vida y hasta con él. Me dieron pastillas para que pudiese dormir un poco, dormí lo soñé y fue como si estuviésemos durmiendo juntos, recuerdo que sentí su cuerpo abrazando el mío y tomando mis manos. Cuando desperté regrese a mi realidad, no quería salir de mi cama quería quedarme ahí para siempre. La misa de cuerpo presente se llegó, fui con mi familia y amigas, llore a mares, salí de ahí corriendo y recuerdo que mi madre se acercó y me dijo que no llorara, que la gente me estaba mirando, le dije que ella no debía decirme que hacer ni como sentirme. Mi abuela Nilita se acercó a mí y me dio un abrazo me dijo que sabía exactamente como me sentía porque había pasado por algo igual, me dijo que llorara en su hombro, me sentí como esa niña pequeña cuando quiere consuelo de alguien, ahí estaba mi abuela coexistiendo y empatizando con mis sentimientos.

No fui a su entierro, no quería ver como terminaba todo, fui a presentar mi examen de cálculo era el mejor pretexto para evadir mi presente.

Creo que tarde mucho tiempo en asimilar lo que había pasado, los más difícil es aceptar que los planes que había hecho con esa persona ya no pasaran, me sentía sola, como si me hubiese abandonado, me daba miedo sentirme sola, no me gustaba salir a la calle la gente me preguntaba por él y yo no estaba en un estado emocional fuerte para hablarlo, podía pasar horas llorando.

La muerte de él me impulso a ser mejor estudiante, fui la única alumna que aprobó ese examen de cálculo y contabilidad con 8, los demás compañeros reprobaron. Obtuve el primer lugar en el concurso de poesía, y en el de escritura. Para compensar esa hora que mi mama me otorgaba para verlo, ella me inscribió a clases de ballet y baile moderno, todos los días al salir de la escuela iba a practicar, mis amigas también se inscribieron y obtuvimos el segundo lugar en un concurso estatal, cuando termine el colegio me mude por cuestiones de universidad a estudiar diseño. Mi vida debía continuar.

Es cierto que Diego si cumplió su promesa, dijo que siempre estaría a mi lado ahí para verme lograr todo lo que alguna vez soñé, y ahí va conmigo  a mi lado, a veces vamos a prisa porque se me ha hecho tarde para llegar a mi trabajo, a veces vamos a conciertos a cantar nuestras canciones favoritas, a veces pasamos la noche ilustrado o escribiendo, a veces miramos paisajes juntos y nos acariciamos. Estoy segura de que él está a mi lado, porque he recibido muchas señales. No sé si la resurrección exista o la reencarnación, tampoco sé si después de la muerte nos volveremos a ver, pero sé que si eso llegara a pasar solo le daría gracias por hacerme una mujer fuerte, por ayudarme a madurar a pasos agigantados pero sobre todo por otórgame la oportunidad y elegirme entre tantas personas en ser yo quien tuvo el honor de compartir sus últimos meses de vida, por elegirme a mí como la persona a quien más confianza le tenía, la persona con la que reía a carcajadas y también lloraba, la persona a la que siempre le tomaba la mano y le daba abrazo de paz, no importa que tan duro haya sido el final, lo volvería a vivir.

En nuestra reunión PAS, una de nuestras compañeras toco este tema y dijo una frase que me encanto y es cierto, para seguir viviendo sin una persona que ha muerto, debemos ser una nuevas personas, es como renacer, aprender a vivir sin ellas.

Puedo asegurarles que fui a infinidad de terapias, todo tipo de ayuda, pero no hay nada que cure una perdida, solo el tiempo logra hacer que lo aceptes y decidas continuar tu camino, la oportunidad de tener vida y poder cumplir lo que alguna vez deseamos, por favor amiga o amigo PAS, no la dejes ir, aprovecha tu creatividad, amor sensibilidad. Siempre viviremos con esa nostalgia y al cerrar los ojos cada recuerdo estará más vivo pero que bien que podamos recordar con toda esa intensidad, que podamos sentir sin dejar ir la huella de la esencia de aquellas personas que tocaron nuestras vidas y la marcaron para siempre.

¡Anda ve y has lo que más amas!

Nos vemos el próximo lunes, aquí en mi blog.

Con muchísima sensibilidad y amor Chica PAS by Erika.

Todo lo escrito en este blog es mi punto de vista personal, sin la intención de ofender ni agredir a nadie, puede ser que te guste o no lo descrito y si no te gusto te pido una disculpa y respeto tu libre albedrio.


 

Sobre Mí

Soy creadora de chicapas.com un personaje basado en mis experiencias como una Chica PAS. Fundadora PAS México – Personas Altamente Sensibles, a partir del año 2016 comencé a difundir el rasgo PAS en México, Latinoamérica y España.

¿Dónde me encuentro?

Soy Mexicana, ayudando a niños, adolescentes y mujeres PAS de cualquier parte del Mundo.

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